UN VIAJE DISTINTO, CUARENTENA , HACER DE LO ORDINARIO, EXTRAORDINARIO.

UN VIAJE DISTINTO, CUARENTENA, HACER DE LO ORDINARIO, EXTRAORDINARIO.

 En quince días tenía previsto un nuevo viaje a Sudán. 

Desde el año pasado,  varios planes viajeros fueron cayendo como un castillo de naipes movido por un mono.

Fui entendiendo que me tocaba hacer el viaje más difícil y extraordinario.  Ver en lo ordinario lo extraordinario. 

Con los billetes comprados y por diferentes razones no pude ir a Bali, a India, Perú e Irán.

Lo que me aguardaba tras la decepción,  fue fascinante.

La escritura de un libro, cambio de casa, un  trabajo como guía de viajes, nuev@s amig@s, idiomas, meditación, etc. 

Hace unos días me maravillaba con el florecimiento de los cerezos sin prever lo que estaba por llegar.

Hace justo dos años disfrutaba del Sakura en Japón, viendo la explosión de las flores como un maravilloso milagro de la vida.

Hoy es el primer día de la declaración del estado de alarma. 

Es curioso como nos preocupamos de decenas de cosas que nunca llegan a suceder.  Cuando cosas como estas,  ni se nos pasa por la imaginación.

Quince días en casa, sin poder salir, salvo a lo imprescindible.

En un mundo en el que queremos certezas, la vida se impone con sus movimientos caprichosos.

Queremos controlar todo y la vida nos demuestra una y otra vez que la vida no deja de ser un ejercicio de aceptación.

No podemos decidir sobre lo que sucede, sobre qué sentimos . Pero SI podemos decidir que hacer con las circunstancias y con el estado de ánimo que se nos genera.

A la mañana se adivinaba  buen tiempo entre los edificios. Me tumbé en el suelo como hacía cuando mi hijo era pequeño y me dediqué a observar las formas caprichosas y rápidas de las nubes.

Tras quince minutos hipnotizada con las nubes y los pájaros libres, decidí que quería seguir admirando y disfrutando de la belleza de lo que me rodeaba.

Aunque en este caso, tocara vivir la metáfora de la caverna de Platón.

Decidí hacer mío el lema de si la vida te da limones, haz limonada. Así que disfruté leyendo, de buenas conversaciones, de un te largo y azucarado.

Cuidar de las plantas, y admirar sus colores efímeros.

Cocinar largo y con ganas, sobremesa larga. Oír a cantantes nuev@s. Tocar la guitarra.

Del sonido de los rayos, de los aplausos de la gente desde las ventanas, agradeciendo el esfuerzo y cariño de toda la comunidad sanitaria. De los saludos entre vecinos.

Disfrutar de la conversación a gritos con el vecino «ochenteañero» que tras nuestro ofrecimiento de ayuda, nos pidió una ¨cuarentañera¨ en vez de una «cuarentena», despertando nuestras carcajadas.

Terminar el día bailando en la cocina al ritmo de Alejandro Sanz y Juanes en directo.

Porque ahora me toca esto.

Y me siento agradecida, por tener un techo en el que refugiarme, por poder oír la lluvia entre las mantas. Por estar sana.

Porque cada día tengo la oportunidad de HACER DE LO ORDINARIO EXTRAORDINARIO.

P.D. Me encantaría que compartierais cómo ha sido este día, ya que creo que está lleno de maravillosas sorpresas.

10 respuestas a «UN VIAJE DISTINTO, CUARENTENA , HACER DE LO ORDINARIO, EXTRAORDINARIO.»

    1. No sé si profundas, creo que bastante simples, a la simplicidad de aceptar lo que llegue y hacer con ello lo mejor que podamos. Suerte allá por donde andes. Un abrazo.

  1. Compré un puzzle y lo estamos haciendo en familia. También aproveché a ponerme un rato en el balcón cuando el sol pegaba fuerte y hemos cocinado wok y cosas divertidas a deshora. Hemos aplaudido tanto a las 8 como a las 10 de la noche… Y seguiremos haciéndolo.
    Hasta antes de ayer solo me preocupaba mi viaje a Marruecos de Semana Santa. Poco a poco ves que esto es necesario y no es ninguna tontería, así que ya habrá tiempo de viajar. Cuidemos unos de otros y consigamos lo impensable. Mucho ánimo a todos!!!!!

    1. Muchas gracias Verónica por compartir tu día, me encanta. Eso es, hacer cosas bonitas con lo que nos llega. Y lo del viaje, normal que antes te preocupara eso, nadie sabíamos la dimensión que iba a coger todo esto. Marruecos estará allí esperándonos para cuando decidamos y podamos volver, ya sabemos todos que lo importante es que estemos tod@s bien. Un abrazo enorme y mucho ánimo.

  2. Preciosa tu publicación y preciosa tú.
    Como pides que compartamos como fue nuestro primer día de aislamiento, comparto el mío.

    Aproveché para conectar un poco más conmigo misma, enraizarme. Paré de mirar tanto hacia fuera para mirar hacia mi interior. Y cuánto trabajo encontré por hacer… Me enfrenté a una pereza feroz: llevaba tanto acumulado sin darme cuenta, que podría pasarme estos 15 días en la cama.

    Me di mimitos, comí chocolate y vi una peli preciosa sobre un perro que se reencarna para ayudar a la nieta de su dueño a lo largo de su vida, hasta que encuentra su lugar. Me emocionó mucho. ¿A quién no le emociona un perro? Son los reyes en las pelis.

    Dejé de hacer llamadas por compromiso, y retomé conversaciones olvidadas por el ruido del estrés y la rutina. Conversaciones por whatsapp de las que antes teníamos por msn (las de los 80 entenderán a qué me refiero).

    Al final del día escuche tremendos aplausos y gritos de «Viva la Sanidad Pública!». Salí corriendo. Me emocionó ver gente. Intercambié silbidos alternos con un vecino de allá a lo lejos. Cuando los aplausos decaian, alguien pegaba un grito y todas aplaudiamos de nuevo con más ganas. Fue bonito ese contacto humano diferente al habitual. Nos recuerda el sentido del valor de la comunidad.

    Hacia tiempo que no me quedaba despierta hasta tarde, y que no me levantaba a la hora que me daba la gana. De modo que este encierro a mi me supone, de algún modo, un regalo.

    Un regalo que lleva los nombres de descanso y disfrute.

    1. Gracias bonita por tu respuesta. Me encanta tu día. Conectar con nosotras, maravilloso viaje. Y dentro de ese viaje también está escuchar a nuestro cuerpo, no es pereza, es que nos pide su descanso, su puesta a punto. Igual esto nos da la oportunidad de no sentir que tenemos que estar en una actividad constante. Y aunque estemos aislad@s es verdad que encontraremos la manera de comunicarnos, de conectarnos de vivir en el corazón de l@s demás y que l@s demás puedan vivir en el nuestro. Un besazo enorme.

  3. Gracias Eva por tu sensibilidad.
    Parar, sentir, escucharnos y reinventarnos… todo esto y mucho más podemos hacer.
    Lo de parar y sentir lo trato de practicar a diario…. solo se trata de incorporarlo en nuestros hábitos.
    Mi día lo pasé reordenando mi habitación y revisando mis apuntes y textos de mi etapa de estudiante….De vez en cuando me entretenía leyendo alguno de ellos, y te aseguro que me sorprendí a mi misma con la cantidad de material, cursos, y formaciones por las que he pasado…. y aún así, solo se que no se nada….
    pero con todo, las ganas de aprender de todo y de todos siguen vivas. Que nunca dejemos de crecer y evolucionar.
    De esto también aprenderemos cada uno de nosotros y como sociedad espero que mucho más.

    1. Hola Grace, muchas gracias por tus sentidas palabras, eso es, parar y sentir. Esa es la clave del «buen» vivir, sino se nos pasa la vida. ¡Qué interesante lo de volver a textos del pasado!, cuántas cosas nos hace ver y comprobar. Ver todo lo desaprendido y también lo evolucionado. Yo encontré también un diario de hace muchos años. Me di cuenta de lo mal que me «auto-hablaba» y fue fascinante ver cómo había aprendido a ser mucho más amorosa y compasiva conmigo. El aprendizaje que podemos sacar a esta situación es personal, de eso se trata. Nadie puede hacerlo por nosotras y eso es algo ya de por sí revolucionario. Gracias por compartir. Un abrazo.

  4. Sabia reflexión Eva, como todas las tuyas. A veces tenemos que parar para poder seguir avanzando sin desbocarnos. Este parón al que nos vemos obligados nos va a servir para darnos cuenta de muchas cosas que teniamos olvidadas. Vamos a compartir mas con esas personas con las que vamos a convivir estos 15 dias y que a veces tratamos como seres lejanos a pesar de estar ahí. Vamos a recuperar esos amigos tan lejanos y que siempre han estado ahi porque …cuanto tiempo hacia que ni nos acordabamos de ellos???
    A mi estos tres dias de semiencierro (porque no me queda mas remedio que seguir trabajando. Ahora mas que nunca) me han servido para hacer lo que habitualmente hago pero sin prisas, disfrutando al máximo de esa siesta, esa peli, esa comida que me ha quedado mucho mas rica porque la he hecho con mas ganas, de ese libro que dejé a medias…y hoy que he llegado del trabajo cansada y deprimida porque a pesar de todos los esfuerzos no se da abasto mi hija me tenia la comida preparada, he descansado un rato con una lectura y luego me ha obligado a ponerme mallas y camiseta y hacer zumba!!!! En mi vida habia hecho yo eso pero me lo he pasado genial. Nos hemos reido de lo mal que lo haciamos pero me ha venido muy bien para afrontar mañana otro dia que se espera mas duro que el anterior. Mañana haremos yoga para relajarnos un poquito….y cada dia disfrutaré de lo que tengo y daré las gracias a todos los que me están haciendo estos dias mas llevaderos. Espero que pronto pase todo y podamos retomar ese encuentro que hemos tenido que cancelar. Un abrazo «shuina».

    1. Marisa, me encantan tus reflexiones, y más cuando tú que eres sanitaria y te están tocando días especialmente difíciles. Es bonito cómo has sido capaz de desconectar y de seguir encontrando la magia a la vida, que que esto también es la vida, no es paréntesis. Y nos va a enseñar mucho de que en lado nos ponemos cuando la vida se pone un poco amarga. Cuando nos demos cuenta estamos en nuevas aventuras por el mundo, y seguiremos cantando nuestras canciones , Zwina. Un abrazo y mucho mucho ánimo en estos días.

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