SAYONARA BABY

 

 

 

 

SAYONARA BABY

«Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso». (Proverbio Japonés)

En unos días me voy a Japón.

¡¡¡¡¡¡¡UUUUUUUUUUUUUUUUUUFFFFFFFFFFFFFFFFFFF! siempre me sale esta expresión cuando estoy a punto de emprender otro viaje conmigo misma. Es un expresión que responde a la combinación de una mezcla de excitación suprema y de pánico por lo desconocido, a veces suelo suplicar a lxs amigxs que no me dejen ir, me entra un especie de miedo escénico que hace que los últimos días antes de partir sean una mezcla de ritmo endiablado cerrando temas y movimiento erráticos como gallina descabezada.

No me resulta raro este previo, es algo así como el precio que debo de pagar por ponerme en marcha nuevamente. Eso sí,  juego con ventaja, porque sé que va a ser fascinante, no siempre las cosas me salen como preveo, ni todo lo vivido es agradable, pero sí compruebo una y otra vez que mis aprendizajes van a ser profundos y transformantes, que me voy a cruzar con gente increíble y que la realidad como siempre supera a la ficción.

Como siempre llevo poco preparado, un bono de transporte, una reserva de una noche para no tener problemas con el visado , algún lugar marcado como imprescindible y saber el cambio de la moneda de destino, sé que no necesito saber mucho más ya que todos mis planes se verán cambiados una y otra vez por las diferentes opciones que me van meciendo a lo largo del viaje. Ya antes de salir ya he tenido varias señales de que este va a ser un camino de aceptación ya que ya he tenido varios imprevistos, como suelo comprobar con los cambios, el camino gira hacia donde él quiere.

He mandado alguna solicitud de coachsurfing, plataforma de intercambio solidario donde la gente te invita a dormir en sus casa, de cuatro solicitudes que he hecho, tres han resultado positivas, la primera una mujer de Osaka, la cual vive con su madre y su gato, y en las descripciones de la experiencia de otras viajeras he leído como es una experiencia extraordinaria, su conversación es muy interesante y el trato es cercano y familiar, a mi solicitud de una noche me respondió que mejor dos para tener más tiempo para charlar y que aunque le dije que el primer día iría a Hotel porque iba a llegar tarde, su respuesta fue que no importaba. En Hiroshima me alojaré con una mujer Chilena de origen Japonés y sus hijas viajeras y en Hakana con otra chica japonesa que está aprendiendo español y que acaba de tener un bebé, en esta primera toma de contacto la sensación no puede ser mejor, con gente amigable con curiosidad y generosidad natural.

Una de las cosas por la que viajo a Japón es para ver cómo es una sociedad en el que se tiene tanto respeto por el bien común, por el bienestar del otro. A su vez también me han hablado de su contención emocional y de otras contradicciones, pero como suelo decir no me creo nada, lo mejor es vivirlo tú misma. En mi experiencia la gente que yo he conocido de origen Japonés siempre me ha parecido entrañable, educada, con una sonrisa y una cordialidad que te desarma.

En su historia han vivido grandes tragedias como guerras, desastres naturales y otras desgracias. Pero es sorprendente como se han reconstruido teniendo la sabiduría de que sólo lo podían hacerlo unidos como una gran comunidad.

En mis planes está Hiroshima y Nagasaki testigos mudos del horror y delirio al que puede llegar el ser humano, encuentro que es además uno de esos crímenes en los que no ha habido una reparación social, histórica, un reconocimiento de la barbaridad que se perpetró en nombre de la guerra,  o un arrepentimiento o disculpa por uno de los peores y más injustos ataques contra la población civil de un país. Incluso además aun se pueden escuchar discursos donde se justifica este vil ataque, y de cómo este ataque protegió al mundo de la violencia y acabó con la segunda guerra mundial, más de un cuarto de millón de personas murieron entre esos dos días y los daños posteriores, ni hay que decir que en medio de enorme sufrimiento la mayoría de las víctimas fueron civiles, los pagadores inocentes de todos estos conflictos. La industria de la guerra con sus miles de justificación y razones erráticas que hacen que el mundo actualmente esté siendo un arsenal de armas nucleares y biológicas en manos de los países que se venden como garantes de la seguridad en el mundo, parece que no hemos aprendido nada.

Durante algo más de un mes me cruzaré con muchas personas y sitios y espero empaparme algo de la sabiduría de un cultura milenaria, donde viven en perfecta armonía la tradición y la modernidad.

Este será un viaje proyecto ya que durante el mismo iré publicando mis experiencias , eventos como la floración de los cerezos el SAKURA, posiblemente recorra unos días un tipo de camino sagrado llamado KUMANO KODO parecido al camino de Santiago aunque como que me suele pasar afortunadamente nada saldrá como tenía previsto. Nos iremos viendo a través de estas líneas, así que , SAYONARA BABY.

4 respuesta a “SAYONARA BABY”

  1. Hay una palabra japonesa que me llama la atención especialmente.. Matsu. Matsu significa “esperar” en japonés .. significa esperar a que la naturaleza cumpla sus tiempos sin tratar de interferir ni acelerar los procesos.. siemple fluir con el paso del tiempo.. Feliz primer paso.. nos vemos a tu vuelta..

    1. A ver mi querido Jorge, ¿sabes que eres una de las personas más maravillosamente especiales que ha llegado a nuestras vidas últimamente no??, desde luego este «Matsu» nos viene que ni pintado, feliz de encontrarte en este camino mágico, te quiero bello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *