AMOR DEL BUENO 2, LA MATERNIDAD

AMOR DEL BUENO 2, LA MATERNIDAD

Existe una dimensión espiritual en cada relación, cuando dos personas se reúnen, es que el espíritu lo quiere así. (SOBONFU SOMÉ)

 

Febrero está siendo el mes del amor, y como ya vimos en un post anterior de amor del bueno.

Es el mes en el que nació Adrián, hoy cumple once añazos, día tras día veo como el bebé que tuve en aquella soleada y fría tarde de febrero se está convirtiendo en un adulto y como cada vez necesita menos por parte mía, en realidad siento la constatación del primer pensamiento que tuve cuando nació, este niño no es mío, tengo la suerte de poder disfrutarlo y acompañarlo pero no es propiedad mía.

Me sorprendió este pensamiento el día de su nacimiento ya que nunca había pensado acerca de ello, como en los pesados clichés del amor romántico también tenemos de la misma escuela el cliché amor de madre, o traducción «el sentido de mi vida es mi hij@», esto hace que los creamos de nuestra propiedad y que creamos que podemos hacer lo que queramos con ellos. Nos convertimos en seres alienantes desde el minuto uno, les hablamos y les tratamos como no nos atreveríamos a hacer con otras niñas y niños. Ya que creemos que nos pertenecen.

¿LA IGUALDAD SE APRENDE?

Este titular me asalta de un periódico hablando de la violencia de género entre menores, en otra ocasión me sorprende una frase de una amiga donde dice que tenemos que enseñar a los niños igualdad y tolerancia, hay algo en todos estas frases que me revuelve  y no me deja tranquila.

¿Y no bastaría con que los adultos viviéramos esto de verdad???, la igualdad y tolerancia no es algo con lo que nacemos???.

Los niños no entienden de etiquetas ni de diferencias, ellos ven en la diversidad la riqueza, son los miedos de nosotros los adultos los que envenenan este pensamiento libre.

Desde su más tierna infancia les inundamos a mensajes tipo no hables con desconocidos, si te portas mal vendrá el coco, sólo te puedes fiar de los de casa, no vayas con esa o ese por tal o cual, no hagas esto que se van a reír de ti.

DE NIÑOS NACEMOS COMPLETOS, un niño se va a acercar a todo el mundo, desde la curiosidad y el respeto, ellos no entienden de marcas, de fronteras, de colores, de diversidad funcional, de identidad, de complejos, etc. Nacemos sabiendo que somos tod@s iguales, somos los adultos en nuestra parálisis provocada por el miedo los que les inundamos con nuestros prejuicios y terrores acerca del mundo.

He visto como amigos cerca de los cuarenta años no han ido a un viaje  porque a su madre o padre les daba miedo el destino y cómo además me lo intentaban justificar con amor hacia esos padres, y no dudo del amor hacia ellos, pero ,

«¿¿¿¿¿qué tipo de amor es el que damos a nuestr@s hij@s donde no se nos puede cuestionar, donde tienen que asumir nuestros miedos y seguir el mandato divino de la obediencia??? 

 

¿LA IGUALDAD SE APRENDE???, por desgracia se desaprende, yo compruebo en cada viaje con mi hijo cómo él no se cuenta teorías sobre que tod@s somos iguales, él lleva la mirada limpia, no tiene una opinión sobre religiones, culturas, etnias, él mira con los ojos limpios de un niño, a él todo le parece bien , sólo se guía por los actos que encuentra.

Un día me dijo que no quería viajar a países pobres, me sorprendió esta frase, no me pareció que viniera de él, me pareció un juicio de adulto transmitido a un niño, le dije que nunca habíamos estado en ninguno, y me dijo «YA ES VERDAD».

Ha viajado a cuatro continentes , ha estado en sitios con gente que vive una vida muy al límite, ha jugado con niñ@s que no tenían ni unas zapatillas, personas que no teniendo ni para el día siguiente nos has sorprendido con su solidaridad, ha jugado con balones de trapo, empujado coches hechos con botellas, y se ha entendido con tod@s con el lenguaje universal del amor.

Así que dejemos de montar absurdos cursos cursos para enseñar igualdad a nuestr@s niñ@s, empecemos a desaprender los adultos, años de desconfianza , miedo , empecemos a ser el espejo en el que se miren ellos con su propia mirada.

PORQUE NUESTR@S HIJ@S NO SON NUESTR@S, nuestra única misión es protegerles y acompañarles los años de crianza, son como árboles, ell@s van a crecer hagamos lo que hagamos, eso sí tenemos que saber que si los reprimimos y los consideramos patrimonio nuestro, en vez de transformarse en hermosos árboles libres llenos de fruta los convertiremos en pequeños bonsáis a nuestra imagen y semejanza, y eso más que futuro es una condena.

Gracias a Adrián por enseñarme bastante más de lo que yo haya podido aportarte, gracias por tu mirada limpia, por tu paciencia infinita, por enseñarme a ser mejor persona, por perdonarme siempre, gracias por tu abrazo infinito , por recordarme que puedo volver al origen y que cada día puedo empezar de cero. TE AMO.

(Fotos en Sri Lanka, entre todos los niños de las fotos sumaban más de cinco religiones, a ver quién se atreve a adivinar qué creencia ejercía cada uno, todos tan parecidos y todos tan únicos, con el maravilloso lenguaje humano común)

 

3 respuesta a “AMOR DEL BUENO 2, LA MATERNIDAD”

    1. Ay mi Paulita, la verdad es que está bien sacudirnos las telarañas, reconocer que sólo sé que no sé nada y que cada día toca un aprendizaje, feliz de conocerte, un abrazo guapa que te quiero.

  1. Es cierto, los hijos no son nuestros pero nos necesitan para crecer, y como madres darles el ejemplo de confianza en la vida con un amor «bueno».
    A Adrián aun le quedan unos años para ser un adulto, ahora está en la edad mágica en que todo brilla porque su infancia ha sido buena y pasará a la adolescencia en la que poco a poco irá preparándose para empezar a volar solo… ¡felicidades a los dos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *