CHEFCHAOUEN ,CIUDAD DE ENCUENTRO

CHEFCHAOUEN, CIUDAD DE ENCUENTRO.

Antes de partir a Japón y por una serie de razones laborales y personales me he acercado unos días a Chefchaouen, quienes que conocéis ya sabéis de mi pasión por este pueblito al que yo defino como el pueblo más bonito en el que he estado nunca, ya sabéis que soy de naturaleza exagerada pero desde que la conocí me he mantenido en mis trece.

Siempre que vengo es como volver a casa, siempre tengo una sensación de hogar, la cual logran transmitirme todos mis amigos y amigas de un lado y otro de la frontera. Cuando llego sólo necesito sentarme en una terraza al calor de la Alcazaba escoltada por las montañas para que empiece la magia.

Chefchaouen, siempre tan igual y siempre tan diferente, en esta ocasión no para de llover, las gatas están todas preñadas, el tiempo no invita al paseo, los azules se ven más difuminados como acuarelas aguadas, el río y sus cascadas amanecen desbordados, veo varios marroquíes desafiando las corrientes, rescatando con un largo palo a un pato extraviado ,haciéndose fotos en medio de las piedras, mientras todo el mundo mira divertido, la vida aquí siempre es un poco así, pura inmediatez degustando el momento presente.

Las mujeres pasamos más tiempo en el hamman frotándonos unas a otras la espalda, sin conocernos, desnudas, hermanadas, veo con que cariño lavan a sus niños, a sus mayores, algunas me sonríen, otras incómodas sienten que invado su espacio privado.

No quedo con nadie, aquí no hace falta, todo el mundo sabe dónde encontrarte, es curioso porque te vas encontrando siempre en el momento justo, para tener tu tiempo con cada persona, para tener esa conversación pendiente, ese abrazo siempre bienvenido, es un sitio donde es imposible quedarte sola, más allá de lo imprescindible.

Los saludos marroquíes son maravillosos, como sus desayunos, largos, frescos intensos. La sonrisa siempre constante, alegres de verte nuevamente. Se suceden las preguntas de rigor, cómo está tu familia, tu hijo, tu trabajo, eres siempre Marhaba (bienvenida) a mi casa.

¿Muchas veces me preguntan las razones de por qué me gusta tanto este pueblo?, es pequeño, lluvioso, turístico y otros adjetivos desanimantes. Muchas veces no sé qué contestar, pasaría horas detallando cada pequeño momento único por el que volvería una y mil veces.

Ayer viví una de esas noches que siempre me recuerdan por qué me gusta tanto. Siendo tan pequeño no hay día que no conozcas nuevas personas con las que enseguida se establece una familiaridad que sólo he conocido por estos lares. Aquí se aplica literalmente lo de “los amigos de mis amigos son mis amigos”.

Otra de sus pecualiaridades es que esas relaciones siempre se establecen alrededor de una mesa, siempre con invitaciones por medio en medio de manjares para mi gusto exquisitos.

El tercer punto es que el encuentro siempre se da entre personas de culturas, países, etnias,  lenguajes, religiones y costumbres completamente diferentes y lo más maravilloso de todo es que se genera una armonía de encuentro que no he encontrado en ningún sitio.

Ayer era uno de esos maravillosos días en los que cenamos un delicioso menú marroquí y en el que mientras los hombres cocinaban ,las mujeres nos centrábamos en un debate político feminista acerca de las revindicaciones del proximo 8 de marzo día de la mujer.

Para poder entendernos todo@s íbamos variando los idiomas del árabe marroquí al inglés, castellano, giros al francés, en una maravillosa armonía en la que tod@s nos hacíamos entender.

Personas con un crecimiento común en que no tuve que justificar mi feminismo ni contestar a las típicas preguntas absurdas cotidianas de si feminismo en lo contrario a machismo y otra serie de preguntas de ese calibre. Los conceptos aquí estaban claros.

Aquí es cuando mucha gente salta y te dice lo machistas que son estos países, la desprotección de la mujer y otra serie de cosas, y sí eso también existe, soy testigo de situaciones muy duras , aunque son situaciones de las que por desgracia no está libre ningún país.

Soy consciente de que cuento con una libertad con la que no cuentan muchas personas, y es curioso porque aquello que criticamos es aquello que nosotros hacemos.

Yo soy libre de moverme a mi antojo entre la mayoría de los países, nadie me pregunta el dinero que tengo, mis antecedentes penales, si pienso quedarme a vivir en el país.  Y la triste realidad es que son nuestros países occidentales donde presumimos de demócratas e igualitarios, desde donde sale la prohibición de que entren ciudadanos y ciudadanas de estos países.

Con una hipocresía sangrante  y contradictoria, limitamos a los países que colonizamos a lo largo de la historia, les restringimos la entrada ,y los que consiguen entrar engrasan la maquinaria del trabajo sumergido, en condiciones de semi esclavitud, con sueldos que no alcanzan ni el mínimo interprofesional como me comentaba una amiga marroquí de su hermana que trabaja en Madrid cuidando de seis niños, con sueldos ridículos por no tener papeles dónde el abusón sigue ganando.

Continuando con un mundo donde hay ciudadanos de primera y segunda clase dependiendo de dónde hayas nacido casualmente.

Desde esta Europa hipócrita, conquistadora, colonizadora de los recursos del resto de países, estamos dejando que gente que escapa de una guerra fomentada, financiada y comercializada por occidente se ahoguen en el mediterráneo, o los amontonamos en tiendas de plástico con la conciencia limpia de que nosotros somos países avanzados. Desde cerca de mi casa salen los barcos con las armas que fabricamos y vendemos para que arrasen a las personas de Siria y Yemen, como dice el “pacifista Trump”, el problema no son las armas , sino la gente que las maneja, haciendo un giro salvaje de irresponsabilidad, de miedo y odio en el mundo.

Así que como con el tema del feminismo me cansé de hacer pedagogía, no voy a intentar convencer a nadie, sólo os invito a tener una de estas comidas, donde se mezcle la diversidad humana, donde de verdad nos demos cuenta que es más lo que nos une que lo que nos separa, que somos marionetas en manos de poderes que necesitan enemigos comunes, para que nos tengamos miedo unas y unos de otros, para poder seguir mirando a otro lado mientras dejamos que nuestros hermanos y hermanas se sigan muriendo en el mediterráneo, en la tumba de nuestra vergüenza.

Pero por lo menos SIEMPRE NOS QUEDARÁ CHAOUEN. 

REVOLUCIÓN FEMINISTA

BERTA CÁCERES, ASESINADA POR DEFENDER LA VIDA

¡Despertemos¡ ¡Despertemos Humanidad¡ Ya no hay tiempo.
Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de solo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal. (…)Construyamos entonces sociedades capaces de coexistir de manera justa, digna y por la vida.Juntémonos y sigamos con esperanza defendiendo y cuidando la sangre de la tierra y los espíritus. (…)

(BERTA CÁCERES)

https://loquepodemoshacer.wordpress.com/2016/05/01/uniendo-los-opuestos-48-la-revolucion-femenina-despertemos-humanidad-no-queda-tiempo/

Dicen que nada ocurre por casualidad, y cada vez doy más fe de este hecho, ayer en mi periplo viajero llegué a Madrid donde estuve en una de las manifestaciones que más me han puesto los pelos de punta y en las que siento que se me confirma el hecho de que unidas podemos cambiar el mundo, o por lo menos hacerlo más habitable, se hacía patente cómo una a una y con una energía increíble somos poderosas, veía una cara tras otra de mujeres con la convicción y la rabia suficiente para llevarlo a cabo.

En los lemas se coreaban consignas maravillosas que me iban emocionando por momentos , defensa sobre las asesinadas, denuncia del trabajo precario, de la brecha salarial, algunas versaban sobre romper fronteras, tomar los derechos que nos corresponden, papeles para todas, porque no podemos luchar por unas desigualdades obviando otras, porque no podemos luchar contra unas opresiones ejerciendo otras, porque como me dijo la maravillosa Candela, si los pájaros y peces no entienden de fronteras por qué el humano tiene que aplicarlas.

Me acosté emocionada pensando que otro mundo era posible.

Hoy me desperté en Madrid, me fui a desayunar y al al volver con mi bandeja a la mesa, una mujer migrada estaba sentada en mi mesa, me preguntó una dirección, saqué mi móvil para buscarla y entablamos una conversación casual, lo que no sabía yo era lo que el destino me deparaba, me contó que acababa de llegar de Honduras.

Conforme la conversación iba avanzando descubrimos que teníamos a alguien que nos unía, Berta Cáceres, por razones de protección por su situación en extranjería no puedo decir qué vínculo tenía hacia ella pero sí que es una familiar muy, muy, cercana. Me contó cómo además cinco meses antes de su asesinato, le asesinaron a su vez a un hijo suyo, taxista de 27 años, el cual se negó a pagar a los extorsionadores que chantajean a los trabajadores . Nos hemos emocionado juntas, nos hemos abrazado y he podido sentir una minúscula parte del dolor que siente, a su vez he visto su fuerza y su valentía. Me contaba cómo todas las mujeres de su familia eran unas luchadoras y activistas y como ni matándolas podían callarlas.

El caso de Berta Cáceres me sorprendió hace ahora dos años, una defensora de los derechos humanos , indígenas y del medio ambiente asesinada impunemente , hubiera sido otro dato más en la dolorosa estadística que recoge tres asesinatos diarios a mujeres en Honduras sino es por la denuncia internacional de las organizaciones de derechos humanos de esta «crónica de una muerte anunciada», me cuenta que gracias a esta presión internacional, la semana pasada detuvieron a uno de los autores intelectuales de este asesinato, no resulta un consuelo pero por lo menos da unos instantes de reparación de algo irreparable.

Cuando se ha ido me he quedado triste, tocada, cuando toda la teoría se vuelve humana y cercana es imposible que esto no toque el alma. Su historia además no es única, cada día desaparecen decenas de personas haciendo un mundo mejor, o en el caso del feminicidio por el puro hecho de existir.

Pero ayer hubo un grito general, la manada aulló en masa y ya no nos van a callar, aunque nos digan que somos unas pesadas, y que ya está bien de tanto feminismo, porque no deja de ser todo aristas de la misma cara, el machismo como otra forma de desigualdad, como otra forma de separarnos de nuestra verdadera esencia humana.

No podemos ser feministas y no creer en el derecho universal de que cada persona en el mundo tenga los mismos derechos, recursos, ninguna persona es ilegal como ayer gritábamos, me duele que en la causa feminista no nos veamos todas representadas, y lo que ayer sentí es que vamos sintiendo que tenemos que ir todas juntas, de la mano, sin hacer diferenciaciones de ningún tipo y que lo que le ocurre a otra me ocurre a mí misma.

Para rematar toda esta situación esta mujer, exprofesora, ya jubilada, hoy llegaba a este país de madrugada para ser nuevamente explotada, con las deudas acumuladas por su precario sueldo de exfuncionaria, , sus contratadores a los que ya conoce del pasado y que se supone que la estiman,  le ofrecen un puesto de interna en casa al cuidado de una anciana, y le bajan de los setecientos euros que le pagaban hace cuatro años a quinientos en esta ocasión sabiendo de su situación desesperada. Un ejemplo más de nuestra hipocresía de guante blanco.

Cómo ayer denunciábamos a voz en grito, la esclavitud sigue vigente, bastante más cerca de lo que pensamos. Yo le he prometido a esta mujer que voy a seguir dando guerra, que voy a luchar con el brazo en alto, empezando por entornos,  por Berta y por cada una de las asesinadas, no podrán con todas nosotras.

Empecemos por cambiar nuestros estereotipos, por preguntar a la mujer de al lado, por ofrecer nuestra ayuda, seguramente tiene una historia increíble que contarnos, seguramente con una parte como esta , tan dolorosa.

Pero también me ha vuelto a traer la historia de una mujer increíble, maravillosa, con un mensaje que nos ha legado eterno y a la que no podemos fallarle, por Berta Cáceres y por todas las AVANZADORAS que hacen que cambie el mundo, que la lucha no pare. GRACIAS.

https://www.oxfamintermon.org/es/que-hacemos/proyectos/avanzadoras/berta-caceres

Nunca hemos pedido caridad o migajas; es un derecho de las comunidades tener una escuela, una casa de sanación y justicia de las mujeres”

“Juntémonos y sigamos con esperanza defendiendo y cuidando la sangre de la tierra y los espíritus”

(Berta Cáceres)

 

AMOR DEL BUENO 3, L@S AMIG@S , LA FAMILIA DEL CORAZÓN

AMOR DEL BUENO 3, L@S AMI@S, LA FAMILIA DEL CORAZÓN

Hace unas horas tomaba el autobús que me traía a barajas, el camino se ponía nuevamente en marcha, uno de mis amigos me cita para tomar algo antes de irme, bajo feliz y contenta y cuál es mi sorpresa que mis amig@s me hacen una declaración en toda regla del amor que me tienen, y me deshago entre abrazos, besos, lágrimas, risas y en algún que otro vino y nuevamente me doy cuenta que puedo emprender camino porque mi hogar es cálido, porque sé que mucha de la parte de la magia del viaje es la vuelta, porque ellas me aman y yo a su vez lo hago hacia ellas con locura, para terminar la noche otra amiga del alma me acompaña a casa donde me ayuda a ultimar los preparativos y me llena de amor antes de irme. Ayer les decía , no es necesario , sé cuánto me queréis y ell@s a su vez me decían, sí lo sabes,  pero que importante es que te lo digamos y que lo sientas.

A cuánta gente amamos y no se lo decimos por costumbre, pudor, por pura falta de entrenamiento, por no sentirnos frágiles, por no ponernos blanditas, y qué bonito y fácil sería la vida si lo hiciéramos a diario, que maravillosa gimnasia del amor que nos permitiría hacerlo cotidiano. Estas expresiones afectivas parece que sólo pueden ir enmarcadas dentro del amor romántico.

Mi hermana y amiga María me decía ayer, ¿porqué sólo van de la mano las parejas?, ¿porqué toda la explosión física afectiva sólo nos la permitimos con una pareja afectiva?, en nuestro caso ella me ha enseñado a hacerlo de otra manera , nos abrazamos a diario e incluso me ha enseñado a poder apoyarme físicamente en ella, a descansar en su abrazo. Como tiene una lucidez brutal hoy me ha sorprendido con otra frase maravillosa, me ha llamado al aeropuerto y al contarle la despedida me ha dicho, es importante que viajes sabiendo que tienes una familia del corazón que siempre te está esperando, como siempre tan acertada, tan mágica, tan bella.

Yo necesito a mi gente, necesito mi comunidad, mi entorno bello, y esto no significa dependencia, esto significa que al estar conectada con los demás me puedo reconectar conmigo misma, esta es una de las causas por la que puedo viajar sola, mi vaso está lleno de amor, me siento segura, porque sé que el amor que me tienen es incondicional, es del bueno, del que puedes “cagarla”, y que ell@s me acompañarán y recogerán tanto en las alegrías como en los tragos más amargos.

Esto lo he comprobado una y otra vez, aun recuerdo como en el camino de Santiago de hace dos años en el que estaba pasando por un momento muy duro, Irati me llamaba a diario sólo para decirme que ella estaba siempre allí para lo que necesitara, recuerdo cómo había llamadas en las que yo no podía ni hablar y ella sólo me decía, todo pasará , estoy contigo, te amo. Ella nunca podrá saber el bálsamo que suponía esa llamada diaria. Las llamadas de María desde México incluso transmitiéndome el amor de Miguel, mi amiga y hermana Koro incluso se me plantó en mitad del camino para abrazarme y decirme que todo pasaría y que volveríamos a reírnos y a bailar juntas, recogió parte de mi equipaje y otras cargas innecesarias, mi María Altzerki, Iñaki, Aitziber, Koro, Sam, Miguel , Kata, David, Patricia, se organizaron cuál brigada para que siempre me sintiera arropada, me ayudaban en todo lo que pudiera necesitar, mi amiga Amaya me llamaba aunque yo no tuviera fuerzas para coger el teléfono, mis amigas que crecen juntas, Ana, Cecilia, Cristina, Belén, Francisca, semana tras semana en nuestra gastroterapias me arropaban y recogían mi rabia, Víctor con su apoyo y comprensión incondicional . Mari Paz con ese amor que me tiene tan de madre, cómo sentí su dolor  y su impotencia. Mi familia de chiquillos y su maravilloso vídeo lleno de puro amor. Y mis amigas las brujis, Susana mi gurú, Lita la sabiduría disfrazada de india enfadada, las cuales me recolocaron en mi centro y me ayudaron a coger distancia.

Fue un momento en el que miré alrededor y me vi rodeada de gente que me amaba y a la que yo amaba tanto, que a su vez y desde esos momentos ya no pude volver a sentir tanto miedo. En este proceso también lógicamente me encontré cómo el dolor asusta a la gente y hubo varias decepciones, aunque con el paso del tiempo incluso pude entender su miedo aunque esto no me hace justificarlo.

Como además el camino siempre te da lo que necesitas y yo tenía un duelo social encontré nuev@s amig@s l@s cuales me dieron la oportunidad de poder recobra la confianza en el género humano.

Hace dos semana volvimos a reencontrarnos en un fin de semana de nieve entre abrazos , polaroids, rodolfitos y risas, me volví a encontrar con la generosidad y la ternura de Nacho, el afecto y el cocodrilo de Robert, la ilusión y la magia de Raquel, el amor y la sonrisa de Patri, el cuidado y el cariño de Guille, el mono y la energía de Alex, aunque también eché de menos a mi gemelo y hermano Rubén y a mi maravillosa y divertida  Lydia. En otros viajes también he disfrutado de Eli que me cuidó y mimó entre mantras.

Ese finde recordamos capítulos cómo aquel en el que llegué agotada al final de una etapa, varias horas después del resto del grupo, dolorida, con una profunda tristeza y cómo salieron todos a recibirme, entre aplausos, recogiéndome la mochila, abrazándome, y ahí aunque ellos no lo saben, mi dolor se empezó a rasquebrajar, y entendí que la vida es una sucesión de momentos maravillosos y dolorosos y que lo único que te sana es el volver a reconectarte con el amor del resto de las personas. Redescubrir que no estás sola y que siempre puedes empezar de cero.

Terminamos la tarde vaciando la piscina a bombas, hablando de lo divino y lo humano, con confidencias ,risas y nuevamente recuperé el placer de estar viva.

Recuerdo cómo antes de la llegada, ante mí se extendía un campo de trigo, a la par de bello dolorosamente eterno, mis pies enllagados, mi espíritu agotado y cuando me sentía desfallecer siempre aparecía alguna persona con una palabra de consuelo, de ánimo, de buen camino, empeñada en llevarme la mochila, de acompañar mis pasos, y cuando al final partían y seguían su camino , yo me conmovía y derramaba lágrimas de agradecimiento.

En Burgos dejé el camino como tenía previsto, contenta por el logro conseguido, por la calma en mi ánimo y con la tristeza de la separación. Pero el camino aun me guardaba una última sorpresa, junto con Patri unos día después cogimos un avión en Barcelona y nos plantamos en la última etapa antes de llegar a Santiago.

Les encontramos cenando con su aspecto evangélico de la última cena, felices en su último día, nos acercamos por el camino, nos vieron, nos gritaron y en un minuto estábamos levantadas en volandas, abrazadas, besadas, junto con sus miradas de incredulidad, no se creían que estuviéramos allí para acompañarles.

Caminamos juntos la última etapa y entramos juntos de la mano a la plaza del obradoiro y me guardé como una foto instantánea ese momento último, íntimo, antes de estallar en celebración y euforia, ese instante en el que entendí con mi alma aquella famosa frase del protagonista de Hacia Rutas Salvajes,

La felicidad sólo es real si es compartida.

(Hacia rutas salvajes)

Gracias a toda mi familia del alma, os amo.